Invierno

Como hielo
que se agota y tiembla:
la vida tintineando
tras los cristales.
Y el viento que golpea
incesantemente a
la derrotada eternidad
del tiempo.

Vuela el sol en las
ventanas, sobre tu
tejado, tan duro.
Resbala el aire entre
las faldas del reloj,
ocioso.
Y tic, tac.

Tic, tac.
Otra vez el alma,
que rompe el silencio
con su inaudible
traqueteo.
En la próxima estación
volverán a vivir
los sueños de infancia,
las nubes verdes,
la luna gris,
y el hielo.
Que se agota.

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