Amor 3.0

Desaparece de mi vida,
le grité.
Y borra esa sonrisa irresistible
de mi muro de Facebook.
No soporto la idea,
continué ahora ya más bajito
con la voz entrecortada por
un amago lagrimoso,
de pensar que te tengo tan cerca
como para observar todos y cada uno
de los movimientos que haces
y no poder mirarte a la cara,
a la verdadera.
Tan solo en esta triste pantalla
de ordenador.
Que no te echo de menos,
porque apenas te conozco,
pero solo el pensar lo que
podría haber sido
me da ganas de romper con todo
y salir en tu busca.
Allá donde quiera que estés.
Al otro lado de la pantalla.